Uso sin abuso

Tengamos en cuenta en el momento de visitar un área de turismo que los abusos de los visitantes plantean una problemática que puede solucionarse. Por ejemplo, el abandono de basura en cualquier lugar puede aliviarse considerablemente mediante la difusión de sus consecuencias y brindando una solución práctica, en este caso, recipientes donde dejarla. Así seguramente podríamos hallar los medios para cambiar muchas de las actitudes negativas de la gente frente a la naturaleza.

Es fundamental analizar la magnitud de nuestra capacidad para dañar un lugar. Un ejemplo de esto  son los lugares públicos como plazas, paseos, costa del río plagados de papeles, latas y envases. Aunque nuestra presencia dure unos pocos minutos todo residuo que dejemos depositado ocasiona un efecto perdurable y nocivo.

El problema no es en sí la presencia del visitante hecho que, por el contrario, resulta sano seguir fomentando. Si no más bien, los abusos descontrolados que estos cometen lo que resta resolver. Cada uno de nosotros puede convertirse en un ejemplar protagonista de este cambio necesario.

Otra forma de contaminación

 Tal vez nunca hemos leído “ Aquí estuvo un irresponsable “ pero esa es la lectura que tenemos cada vez que observamos un árbol o una piedra con alguna inscripción.

Es una variada forma de contaminación ambiental. Es un elemento que no puede ser integrado al sistema porque altera las condiciones naturales imperantes.

Esperamos que poco a poco se logre un cambio de actitud. De nosotros depende que todo quede tal cual está,  para que otros también puedan disfrutarlo.

 Recopilación: Cristian Esparza y Fernando Domínguez.

Volver