Chingolo

Zonotrichia capensis

 Criollo como ningún otro pájaro, abundante y popular, el Chingolo es una de las aves más simpáticas que habitan nuestros parques, plazas y jardines.

De aspecto parecido al Gorrión, se diferencia por su copete con rayas negras y su porte más estilizado. El cuello es blanco por delante y castaño por detrás. Se distribuye ampliamente en la Argentina, y en todo el territorio de nuestra provincia.

Su canto, agradable y familiar, está compuesto por tres notas cortas y una cuarta que es un gorgeo. Lo emite tanto de día como de noche, y para algunos anuncia que habrá buen clima.

Atributo exclusivo de los machos, este canto constituye un rasgo cultural ya que gran parte de sus peculiaridades son adquiridas a través del aprendizaje que cada pichón realiza imitando a los adultos de su población. Los cantos varían de zona en zona formando verdaderos dialectos.

Con la llegada de la primavera sus melodías se dejan escuchar con mayor frecuencia, haciéndonos percibir la inminente llegada de la primavera, y empiezan las batallas territoriales con el fin de aparearse. Una vez formada la pareja, ambos inician la construcción del nido. Este se encuentra casi siempre a nivel del suelo, oculto debajo de una mata de pasto o de un cardo y lo fabrican con pajitas, raíces y crines. En el mes de Noviembre comienzan a poner los 4 o 5 huevos que conforman la nidada, generalmente de color celeste con pintas marrones.

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