Comadreja Overa

La comadreja pertenece a la familia de los marsupiales, como el canguro de Australia. Su longitud total, del hocico hasta el final de la cola, varía de 60 a 90 cm. La cola suele medir de 35 a 45 cm.

La coloración general es overa, pelos blancos o amarillos con extremos negros; el pecho y el vientre son de color blanco cremoso y la zona periocular es oscura y se extiende lateralmente hasta las orejas. La cabeza grácil y pequeña termina con hocico en punta.

Los miembros son cortos, robustos y negros, terminan en cinco dedos con uñas, excepto el pulgar. La cola es prensil. Los machos son más grandes que las hembras. La hembra posee un marsupio que contiene por lo general trece mamas (doce en forma de herradura y una en el centro. La comadreja overa es hosca, poco comunicativa, solitaria y noctámbula. Vive para sí misma, se autoabastece y se basta. Se adapta a distintos ambientes aunque prefiere las zonas arboladas (cercanas a fuentes de agua) y los pajonales. No construye albergues. Aprovecha los refugios naturales  o cuevas, los troncos huecos y árboles o los de otros animales que estuvieran abandonados (vizcacheras, cuevas de peludos, nidos de cotorras, etc.) donde forma un colchón con resto vegetales, plumas y pelos, para descansar.

Se desplaza por el suelo, por los árboles y por el agua, ya que es buena nadadora. La comadreja overa es omnívora y tiene una dieta variadísima (frutos maduros, brotes, tallos tiernos, insectos, lombrices y aves pequeñas). Se especializa en los desperdicios de las viviendas humanas o se dedica a robar huevos o a matar gallinas. No almacena sus alimentos y devora en forma total a su presa, incluidos pelos, plumas uñas, etc.

Cuando se siente atrapada por el hombre, algún depredador o por perros, emite una secreción defensiva (generada por dos glándulas ubicadas en la región genital), un líquido verdoso, espeso y de un olor extremadamente desagradable; pero si la amenaza es incontrolable, la comadreja entra en un estado hinóptico, en el que la sensación y la voluntad quedan anuladas. A esta situación se la conoce como "muerte fingida".

Los depredadores naturales de la comadreja overa son los pumas, los yaguaretés y los zorros. En las zonas rurales es considerada plaga y se la combate con plaguicidas y perros adiestrados; por tal motivo sus serios enemigos son también los perros y el hombre. 

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