General Ángel Pacheco

1793-1869

Nació en Santiago de Chile el 13 de abril de 1793. Fueron sus padres Julián Pacheco, español, y Teresa Concha, chilena. En su niñez se trasladó a Buenos Aires, donde se radicó su familia. Recibió una esmerada educación. Viajó por el continente, deteniéndose especialmente en La Habana.

Al crearse el Regimiento de Granaderos a Caballo se incorporó al mismo, iniciándose en la Carrera de las armas en el Combate de San Lorenzo. Estuvo también en la acción de Rincón de Zárate, luchando contra las fuerzas realistas. Formó parte más tarde de las fuerzas expedicionarias al Alto Perú. En 1816 pasó a prestar servicios en el Ejército de los Andes. Fue ayudante mayor del Escuadrón de Cazadores de la Escolta Se halló en las acciones de Putaendo, Chacabuco, Curapaligüe, Cancha Rayada, Maipú y Bío- Bío. Tenía entonces el grado de sargento mayor A su regreso a Buenos Aires le fue confiado, en 1825, el Regimiento 3º de Caballería. Participó, a su frente, en la guerra con el Imperio de Brasil, batiéndose en Ituzaingó y en otras acciones de la misma campaña. Era un oficial de escuela y como tal quiso mantenerse ajeno a las luchas civiles. Su misión como militar, entendía, era la de sostener a las autoridades constituidas. Actuó en la frontera oeste bonaerense. No apoyó a Lavalle en su revolución contra Dorrego y combatió contra Paz. En 1833 realizó su campaña al Colorado, como Mayor General de la campaña que tuvo por Jefe a Juan Manuel de Rosas. Al volver a Buenos Aires fue elegido gobernador pero rechazó el cargo. Desempeñó las funciones de Ministro de Guerra, diputado a la Legislatura de Buenos Aires e Inspector de Armas. Enrolado en las filas federales, venció a los unitarios en las batallas de Fraile Muerto, San Calá y Rodeo del Medio. Hizo la campaña de Cuyo contra Lamadrid. Algunas desintelingencias con Oribe, que no vio con buenos ojos su actuación en Quebracho Blanco, lo indujeron a renunciar el mando de las fuerzas de Cuyo, pero Rosas no lo aceptó. Había sido amigo de éste en su juventud tutéandose recíprocamente, "...pero así que Rosas subió al poder, Pacheco jamás volvió a tutearlo ni en su correspondencia ni en su trato, y siempre lo llamaba señor Gobernador". Ernesto Quesada afirma también que "...no quiso ser político ni antes, ni durante, ni después de Rosas". Al caer Rosas le tocó organizar la defensa de Buenos Aires y, apenas terminó la parte militar de la lucha se eliminó de la escena. No había concurrido a la batalla de Caseros por sus desinteligencias con Rosas. Después se retiró a su estancia del Talar. En 1853 prestó su apoyo al gobierno de Buenos Aires al ser sitiada la ciudad. "...Su timbre de honor, su gloria, era haber sido soldado de San Martín: no quería aspirar otra. Nació con la vocación militar y con ella murió, sin haber claudicado una sola vez en su vida..., dice Quesada." Y añade que "...era un hombre de mundo, de proverbial galantería con las damas, siendo conocido su profundo respeto por las mujeres en general" . Falleció en Buenos Aires el 25 de setiembre de 1869. En el acto del sepelio de sus restos hablaron entre otros, el poeta Carlos Guido y Spano y el General Bartolomé Mitre. (Ver: ERNESTO QUESADA, Pacheco y la Campaña de Cuyo, Bs. As, 1927).

 

 

General Ángel Pacheco

 Dibujo de Charles Decaux

General Ángel Pacheco

 Retrato al óleo de Reinaldo Giudici

Museo Histórico Nacional

Fuente: Diccionario Histórico, Ricardo Picchirilli. Págs. 610-611.

Colaboración: Sra. Francisca Tataryn de Tartaglia.

Biblioteca Popular "Rómulo S. Naón"